Jonathan Harker

VAN SUBIENDO
Loop de 2 minutos, 36 segundos (2008)

 
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Van subiendo es un video-retrato vertical de varios obreros de construcción panameños en su peligroso ámbito de trabajo: una de las numerosas torres residenciales que recientemente se han construído en la ciudad de Panamá debido a un bum de construcción, alimentado principalmente por una ola frenética de especulación inmobiliaria. Tomado desde un montacargas en movimiento, este plano secuencia nos permite un vistazo a la vida interna de un edificio en construcción, un complejo micro-mundo efímero que se mantiene oculto, invisibilizado por barreras de seguridad y alturas vertiginosas. Y es precisamente esa invisibilidad la que ayuda a crear la ilusión de torres que se construyen solas, como por arte de magia. La realidad obviamente es otra: la construcción de rascacielos requiere que grandes grupos de personas ejecuten labores onerosas y sumamente peligrosas.

En Panamá las torres son contruídas (y por lo tanto temporalmente habitadas) por hombres y mujeres que ganan salarios muy bajos en condiciones de trabajo de alto riesgo. Cuando finalizan los trabajos, los obreros abandonan el sitio y los apartamentos que construyeron se venden a precios exhorbitantes. Los compradores tienden a ser panameños y extranjeros blancos acomodados. Las puertas doradas del elevador que abren y cierran el video – revelando y ocultando la obra en progreso – aluden a la doble-vida de las torres, que puede ser interpretada como una metáfora del sistema rígido de casta y raza que organiza la vida social, política y económica en Panamá.

Sin embargo, Van subiendo no intenta sobre-dramatizar esta situación. Una atmósfera de sobriedad y consistencia visual se deja palpar a medida que van pasando los pisos y el paisaje perpendicular de materiales en bruto y estructuras incompletas pobladas intermitente por obreros se despliega ante el espectador. Los trabajadores, plenamente concientes del intruso pasivo que pasa filmándolos, posan impasivamente ante la cámara, que solamente es capaz de ofrecernos una ojeada incidental a su mundo.